Era un día de octubre, Francisco estaba durmiendo, dormía muy cómodamente en su cama carcomida y horadada por su perro que creía que su cama era lugar de juego, o un lugar para cavar y enterrar huesos, hasta que sonó el despertador, eran las siete de la mañana de un día jueves del mes de octubre se levanto y se dirigió hacia el baño, admirado vio que una persona estaba de espaldas en la pseudo-sala pero más bien en vez de sala era un cuarto grande que había sido acondicionado para tal fin, vio que la persona de espaldas era su madre había llegado de viaje, su mama corrió a saludarlo pero el no se le notaba tan contento que digamos, su mamá no vivía con él porque ella tenía que trabajar en otro lugar, no se llevaba muy bien con ella, es por eso que se estaba un poco áspero con ella, saludó a su abuela y corrió al baño, una vez en el baño se puso a pensar sobre que haría mientras su mamá este en casa, el sabia que su madre iba a estar mandoneándolo todo el santo día y por eso debía buscar una solución, entonces pensó en salir pero no tenia idea de a donde y con quien, así que se quedo sin ideas y decidió quedarse en casa paralizado, escucho que alguien grito su nombre, era hora de desayunar, salio del baño, todos estaban sentados en la mesa, su tío y mama por un lado y por el otro el y su abuela, tomaron todos desayuno y su tío salio apenas quince minutos después de haberse sentado en la mesa, en la mesa se notaba un silencio eterno, nadie hablaba, el tío de francisco era policía y ese día tenia que cuidar un local de la policía por era su día de guardia, como todos los jueves de cada mes, el local que resguardaba era muy valioso para la policía ya que habían vehículos y armamento de bajo calibre, el tío de francisco salio y solo se quedaron tres personas en la mesa, todos terminaron el desayuno en silencio y Francisco se cambio, su mama lo llamo al instante para hacerle un mandado, la madre quería arreglar la casa porque como la casa fue heredada de sus bisabuelos y nadie le había dado el cuidado que se debía estaba destrozada, algo así como bombardeada por los años, la fachada estaba vieja y pintada por los vándalos que pasaban en la noches haciendo sus fechorías, gritando y asaltando a las personas que pasaban junto a ellos, y nadie hacia nada. A Francisco le ordenaron ir a comprar unas piedras pulidas para empotrar las en la fachada y que así se vea mejor, Francisco salio de la casa junto con un ayudante y en camino a la compra vieron unos revoltosos corriendo, pero no le daba mucha importancia ya que era común ver así a esos, siguió con su camino y vio que la gente salía despavorida de los locales comerciales, llegaron al local comercial y compraron las piedras y fueron rumbo a casa, Francisco vivía en un barrio donde solo habían locales comerciales, y unos metros más allá quedaba el local que resguardaba el tío de Francisco por eso a veces iba a visitar a su tío y le llevaba algo para que se distraiga, comenzaron con los trabajos de arreglo con su mamá ordenando y dirigiendo al ayudante de su silla. Después de unas horas vio que un tumulto se dirigía hacia ellos, eran unos ”okupas” un grupo de desadaptados sociales que le gustaba abusar de cualquiera que este a su alcance, entonces Francisco, el ayudante y su mamá entraron en la casa, pero se pusieron a observar desde la ventana, ellos en realidad querían asaltar el local de la policía que resguardaba el tío de Francisco, la abuela se desespero y decidió llamar a la central de emergencia, pero en la central no habían mas que un escuadrón y los “okupas ” eran como cientos, los demás policías estaban en un desfile alegórico, la policía rápidamente vino armada, entonces Francisco decidió salir, los “okupas” salían como hormigas de las paredes corriendo desesperadamente, salían velozmente de las ventanas, de todo aquello por donde ellos cabían, los policías llegaron con sus disfraces ya que no tuvieron tiempo para cambiarse , hubo un momento de silencio, los revoltosos se habían escondido dentro del local policial, entonces la policía entro y en ese instante ellos salieron, hubo un enfrentamiento feroz, los disparos se escuchaban desde mucha distancia, Francisco escucho un grito, su abuela había salio corriendo hacia el local policial, francisco decidió seguirla los corriendo, dando la vuelta a la esquina, llegamos al lugar y vimos algunos policías heridos y otros revoltosos muertos, la abuela se dirigía hacia el centro del local y se puso histérica, salio y una policía le dijo que habían muerto los policías que resguardaban el lugar, ella salio corriendo y Francisco se quedo es entonces en donde un niño se le acerca y le pide dinero a lo cual el le responde que no tenia dinero, el niño lo insulta y Francisco vuelve hacia él y decide golpearlo pero la furia de la muerte de su tío no lo deja, decide agarrar un arma de un policía, pero la abstinencia no lo deja, ese no poder lo carcome y jura venganza, todos los revoltosos son enterrados en una fosa común y su tío es cremado, el era el que mantenía la casa, pero Francisco se seca las lágrimas y jura venganza…
octubre 16, 2009
Historia de un día incompleto
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario