octubre 20, 2010

Relato de una derrota



Venía y sufría, la desdicha de la derrota
yaciente en el campo, con el sudor de su lágrima
sus manos reflejaban, el dolor sufrido
y sus pies mas aún se despedian de la vida
sus ojos se enrojecían, diciendo:
Dios tómame en tus manos…
su cuerpo yacía, diluido y difuminado
mientras los demás festejaban su triunfo
en ese entonces aparecieron sus compañeros
le acompañaron en su procesión
y así, se fueron uniendo más y más,
al ver esto lo que festejaban,
tanta unión y desdicha que decidieron unirse
esto al verlo Dios vino y los envió al paraíso




Sebastian Iglesias

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