Te vi sentada esperando
Con tu mirada perdida
Tus ojos agotados de ceguera
Tus párpados entreabiertos
Y tus manos arrugadas
Y tu cuerpo esperándome
Y de pronto te hablé
Algo en ti se encendió
Y sentí su alma acercarse a la mía
Fui a ti y te bese
Y de pronto lloraste y dijiste
Volviste hijo mío
Tu forjaste en mi tu mejor proyecto
Tu mejor obra
Empeñaste tu último suspiro
Y diste lo imposible
Te pedí lo duradero y me lo diste
Te olvide y aborrecí
Ahora me arrepiento
Madre Mía
Abuela nostra
Sebastian Iglesias
No hay comentarios.:
Publicar un comentario