diciembre 31, 2010

Quisiera morir en algún lugar

                                            

Yo quisiera morir como los árboles, siempre de pie
Quisiera enterrarme un día de otoño
Al pie del nido de una golondrina
Alrededor de rosales y ufanas esculturas
Donde todas las mañanas el sol toque mi lápida,
Y despierte entre las aves
Quisiera morirme en medio del mar, en un islote pequeño a la deriva
Enterrarme a orillas de los ríos profundos de la vida
Donde no haya maldad ni dolor
Donde el ambiente se encuentre una neblina tenue
Que se convierta en rocío al calentar el sol
Quisiera morir un día de otoño en mi (todavía no lo sé)
Al lado de los grandes
Donde el pasto verde brote de entre mis huesos
Y mi carne se convierta en tierra bendita
Donde crezcan los árboles y revoloteen las ardillas con las nueces entre sus fauces
O tal vez donde los cervatillos den un paseo
O den sus primeros saltos las gacelas
Quisiera morir una tarde de junio en mi patria
Donde los rosales emanen ese perfume al amanecer y al anochecer
Pero siempre mirando el cielo ...



Sebastian Iglesias

diciembre 24, 2010

Relato: Sueño de noche



La lámpara de mi habitación se apagó, yo estaba durmiendo al pie de la ventana, en plena luna nueva la luminosidad se vertía por las ventana y se podía ver una sombra de un árbol y del búho que estaba ululando en una de sus ramas, me levanté y cerré la ventana que había estado abierta y dejó entrar una ráfaga de aire que apagó mi vela, miré mi reloj y era medianoche, de pronto escuché unas pisadas en la parte frontal de mi casa y unos murmullos, me asome por la ventana y vi dos hombres charlando con unas palas entre sus manos, eran unos adultos fornidos y uno de ellos fumaba de su pipa, estaban sucios como si recién hubieran acabado de realizar alguna excavación y conversaban fuera de mi casa sin menor reparo de que mi padre saliera y los ahuyentara con su rifle, mas bien baje a la planta baja y pase por la habitación de mis padres y estaban totalmente dormidos al igual que mi mascota buck que no se dio cuenta que yo estaba divagando por la casa, seguí bajando y mire por la rendija de la puerta y resulta que los dos hombres ya no estaban, corrí hacia la puerta trasera y la abrí sin menor reparo, pero todo parecía estar tan calmado, a lo lejos podía divisar una fogata ardiendo, recién hecha debajo de un roble antiguo, me acerque y estaba caminando descalzo y podía sentir cierta humedad que me entraba por los pies, corrí y corrí, hasta que llegue a la fogata, habían desperdigado varios instrumentos pequeños que yo no sabia que eran, decidí recogerlos y llevarlos a casa, esa noche no pude dormir hasta que amaneció, todos se levantaron como de costumbre y todos actuaban como si no hubiese pasado nada, yo estaba con las ganas de contar todo lo sucedido en la noche anterior, pero a nadie parecía importarle lo que les contaba, mis padres parecían hechizados, todos andaban como zombies sin tener idea de su realidad, yo estaba desconcertado y de pronto escuche unos gritos provenientes del bosque, azuce a mis padres a que fueran pero ellos me respondían cosas sin sentido como no estuvieran en la realidad, entonces pensé que yo estaba alucinando, pero decidí llegar al final de este misterio. Salí de la casa con mi perro buck y nos adentramos en el bosque, busque algunas pistas pero no llegue a nada, estábamos de regreso yo y buck saliendo del bosque y comenzó a anochecer, todo parecía tan calmado cuando me desmaye derrepente y fue cuando todo comenzó…



El cielo se iluminó de color verde, cuando comenzaron a llover misteriosos entes blancos difuminándose por todos lados, de pronto me eleve entre ellos y volé por el bosque, cuando derrepente comencé a caer y fue cuando desperté en el roble al pie de la fogata que había descubierto y regrese despavorido a casa y desperté a mis padres y les conté todo, y vi la hora y solo había pasado media hora, mis padres me explicaron que al parecer todo había sido un sueño y que la fogata la había hecho un criado para hacer unos trabajos, pero no pude explicarme a los dos hombres conversando fuera de casa…

noviembre 28, 2010

Sueños fallecidos


Mi mente vuela por los campos de lavanda
Mi mente vuela por los montes de pinos
Mi mente vuela por los sueños eternos
Sueños de los grandes hacedores
Sueños difíciles de realizar
Sueños hechos por el infinito
Que me hacen pecar
Vuelo por los aires azules de mi patria
Volar como las aves, sin prejuicios
Indecisiones, solo volar como un pájaro
En busca de la libertad y los suelos surcar
En busca de mis ideales tan hermoso
Como una alucinación divina hecha realidad
Pero una realidad compleja

Sebastian Iglesias

Inspiración


Mi inspiración decae, en los instantes que parecen no pasar
Mi inspiración se desvanece en lo profundo de mi ser
Es como una luz que se apaga lentamente
Por la falta de energía, se decae, más y más,
La sepultura es muy dolorosa
Mi inspiración no vive más
Falleció y no vive más
falleció y no vuelve más, a este mundo de horrores


Sebastian Iglesias

Raza



Vengo de una raza de guerreros y dioses supremos

Por mis venas corre sangre sagrada
De mis manos brotaran las cosas bellas

Tengo una herencia divina
Hoy he decidido recorrer por los campos
A mi herencia milenaria

Llena de victorias y pesares
Hoy los dioses me hablan
Los escucho en silencio
INDIGENA BOCINA

Sebastian Iglesias